Cada vez más están cambiando los estilos de vida en las sociedades modernas. Lo vemos en la forma de alimentarnos, de vestir, de hacer deporte, de relacionarnos, etc. Cada vez somos más conscientes de que comemos, qué ingredientes o aditivos llevan nuestros alimentos, cómo nos afecta el medio ambiente y la calidad de éste. Y todo con un único objetivo: vivir el mayor número de años… pero con una buena calidad de vida. Para ello a partir de una cierta edad comenzamos a preocuparnos por nuestra tensión arterial, el colesterol, los triglicéridos, nuestras articulaciones y buscamos todos los hábitos saludables que nos lleven a cuidar estos términos. De tal forma que las personas que se cuidan desde que son jóvenes mediante sus hábitos, mayoritariamente, suelen llegar a edades avanzadas con una buena calidad de vida. El antiguo refrán de “más vale prevenir que curar”.

En la medicina estética ocurre exactamente lo mismo. Si queremos cuidar nuestra imagen y que vaya acorde a nuestro interior siempre será más eficaz ir cuidándonos desde la juventud que hacerlo entrada ya la madurez. Esto lo podemos extrapolar a un ejemplo muy visual: si pensamos en nuestro hogar, no es lo mismo ir haciendo el mantenimiento de las diversas partes como calefacción, pintura, paredes, etc. periódicamente que atender éstas cuando sufren una avería.

Por ello si pasados los 30, por ejemplo tras el verano que hemos estado largas horas bajo el sol, nos preocupamos en hidratar nuestra piel en profundidad haremos que sea más difícil que aparezcan las primeras arrugas de una piel deshidratada. Si de vez en cuando nos sometemos a un peeling médico para nutrir y exfoliar la piel estaremos contribuyendo a una piel más saludable y firme.

Que tratamientos ayudan a prevenir el envejecimiento

Tratamientos como el botox o la mesoterapia con ácido hialurónico pasados los 30 pueden contribuir a retrasar los primeros signos de envejecimiento y la formación de arrugas severas que de no tratarlas hasta 20 años después pueden provocar que el problema sea mucho más costoso después de solucionar, económicamente hablando.

Sabemos cuál es el objetivo de la medicina preventiva

Del mismo modo que hoy por hoy entendemos el objetivo de la medicina preventiva deberíamos ser realistas a la hora de afrontar nuestro cuidado de la imagen (en caso que queramos hacerlo). Es mejor ir adoptando hábitos saludables como hidratar bien la piel o el uso de protección solar en los meses de más exposición para cuidar nuestra imagen y retrasar los signos del envejecimiento. Desde Campuslaser queremos promover la medicina estética preventiva mediante tratamientos poco invasivos y seguros acordes a las necesidades de la piel de cada uno para que los resultados sean más satisfactorios y evidentes tanto a corto como a largo plazo.